Depredadores de la esperanza

eqgrwfFara María no se baña en el malecón, porque en el agua hay un tiburón. En Cumanayagua no hay tiburones, aquí mas bien, el depredador es el deterioro y el desinterés, motivos por lo que hace más de 10 años la piscina permanece clausurada a pobladores y deportistas, mientras continua consumiéndose como doliente sin solución.

A 100 mil pesos en moneda libremente convertible asciende la inversión. Una suma que el INDER en el territorio no alcanza a pagar. Pero es esta una situación acumulativo, producto de una década de clausura, bajo lluvia, sol y sereno.

La situación inicial eran apenas filtraciones en el fondo de la piscina. Hoy todo el drenaje y sistema hidráulico está podrido, inutilizable, con lleva entonces una reparación capital. Es comprensible que ante las actuales condiciones económicas que afrenta el país, no esté disponible tal suma para la inversión, lo que no alcanza a entenderse que la sucesión de directivos del INDER y del gobierno de aquel entonces y hasta la fecha hayan dejado, por tanto tiempo, perder la única piscina olímpica de la provincia, una de las mejores de cuba ubicada en un municipio.

Espacio para la recreación veraniega, academia de nadadores, escenario de competencias nacionales, una verdadera joya deportiva, que Cumanayagua permitió perder. La situación duele, le duele a aquellos que sienten el paulatino deterioro de esta ciudad, pues como el helado y el nicho, símbolo de los cumanayaguenses era esta también, orgullo local.

Y aunque lo último que se pierden son las esperanzas, si de recuperación de piscina se trata, hoy son casi nulas. Un réquiem por esa que permanece quieta, moribunda, aguardando, por su definitivo deceso.

eqgrwfer

Anuncios

1 comentario

Los comentarios están cerrados.